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May

Docker y Kubernetes, una  pareja bien avenida

Artículo redactado por: Fernando Fuentes. Responsable de Productos Cloud en Arsys.

Conocer y comprender las diferencias entre Kubernetes y Docker nos ayudará a entender que su combinación es uno de los recursos más versátiles para el desarrollo de aplicaciones y servicios que impulsen la Transformación Digital. Cuando ponemos en marcha soluciones tecnológicas para empresas, no hay que elegir entre una y otra herramienta: su complementariedad está fuera de toda duda.

Pero antes de empezar, profundicemos en cada una de estas herramientas por separado:

Docker

Sencillo, fiable y escalable, Docker es un sistema de virtualización que permite construir, desplegar, transferir y ejecutar contenedores en los que se encuentren nuestras aplicaciones. Es open source y su principal baza es la capacidad para  crear contenedores de las apps, pudiendo ejecutarlas en cualquier entorno porque es una tecnología completamente portátil. Por contra, su manejo no es precisamente sencillo, requiere software para monitorizar el rendimiento y tiene cierta limitación en el número de contenedores. Cuenta con la herramienta Docker Swarm o Swarm Mode,  que agrupa máquinas con Docker y a modo de clúster, permitiendo ejecutar comandos sobre todas ellas.

Kubernetes

También open source, Kubernetes es una plataforma de orquestación de contenedores cuyo fin es ayudar a los contenedores de cada máquina para gestionarlos y distribuir la carga proporcionalmente. También puede considerarse portable, pero destaca sobre todo, por su simplicidad de cara a la gestión de nubes PaaS o IaaS para las aplicaciones, ya que su API controla el modo y el orden de ejecución de los contenedores. De este modo, puede organizar un clúster de máquinas virtuales o programar la ejecución de los contenedores en las máquinas según los recursos que tengamos disponibles y compensando cualquier fallos de disponibilidad fácilmente. La organización es sencilla y tiene una gran comunidad de usuarios detrás.

Comparaciones

Aunque hay quien busque comparar ambas tecnologías, la realidad es que Kubernetes  sólo sería comparable con la funcionalidad Docker Swarm. Y ahí Kubernetes ofrece una instalación más flexible y sencilla, mientras que Swarm no se caracteriza por tener una interfaz intuitiva.

Lo mejor de ambos mundos

La opción más recomendable es intentar siempre tener lo mejor de ambos mundos. Es decir, usar Kubernetes como orquestador y Docker como tecnología de contenedores. Esto permitirá garantizar la seguridad de la infraestructura, así como la disponibilidad de las aplicaciones, además de mejorar la experiencia de usuario, ya que podremos trabajar en que las aplicaciones reciban la carga de trabajo de forma progresiva.

En resumen, la combinación de Kubernetes con Docker hace la vida más sencilla a los desarrolladores para el acceso y gestión de los recursos de sus proyectos: Docker crea imágenes y contenedores, mientras Kubernetes gestiona toda su capacidad. Y si buscamos algo más fácil todavía, no debemos olvidar que proveedores como Arsys ofrecemos servicios gestionados de Kubernetes.


Transformación Digital

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